Ayer diste el primer paso al reconocer los personajes que habitan en tu interior; hoy, profundizamos en esta revelación. Es fundamental comprender que muchas de tus reacciones no nacieron contigo, sino que fueron ecos aprendidos mientras observabas el mundo a través de ojos ajenos, por eso al susurrar la pregunta “¿a quién le pertenece esto?”, comienzas a soltar lo que no es tuyo..